He participado en el evento "La Lombardia presenta la sua carta dei vini" que fue organizado por la Asociación Go Wine hace algunos días en Roma. Y he tenido la enésima confirmación personal del camino que la región lombarda está recorriendo en pos de la excelencia productiva y la calidad del vino. Resultado perseguido con el esfuerzo de un movimiento de viticultores serio y decidido a pesar de las divisiones territoriales y consortiles a veces indescifrables.
Garda, Valtellina, San Colombano, Oltrepò .. y muchas otras denominaciones locales, bajo el paraguas de AS.CO.VI.LO (l'Associazione Consorzi Tutela Vini Lombardi) han presentado algunas etiquetas de su oferta territorial durante esta kermés romana. Obviamente no estaba presente la oferta regional completa ni tuve la oportunidad de degustar todas las muestras disponibles. A pesar de ello he encontrado algunas sorpresas verdaderamente inesperadas.
La Valtellina es uno de los territorios de elección de la enografía lombarda. Es el más septentrional de la región (estamos en la provincia de Sondrio), atravesado por el río Adda y famoso por los Sfurzat (vinos secos elaborados con uvas Nebbiolo que se obtienen mediante vinificación de uvas sometidas a largo apasamiento). De Sfurzat no había ninguno en degustación, sin embargo había muchos vinos de absoluta calidad disponibles. He probado el Saloncello 2011 de Conti Sertoli Salis, un Nebbiolo realmente interesante, de color entre rubí y granate, con aromas de fruta roja, tostados, regaliz. Sin hablar del Valtellina Superiore Sassella 2008 de Pietro Nera, también de uvas Nebbiolo, proveniente de la Sassella (subzona de la Valtellina), perfumado, que pasa al menos 24 meses en madera, rico en materia y largo.
La Valcalepio comprende las colinas que van desde el lago de Como hasta el lago de Iseo en la zona bergamasca. He degustado un Valcalepio bianco 2011 de la bodega La Tordela, elaborado con uvas Pinot Bianco, Pinot Grigio y Chardonnay. Floral y afrutado, impresiona por la vibrante acidez en el paladar.
En la provincia de Brescia encontramos – entre otros – los vinos del Garda y de la nueva denominación Valtenesi. He bebido un Valtenesi chiaretto 2012 de Avanzi, fresco y sabroso, con aromas de fresa y frambuesa.
Territorio central en el panorama regional y nacional (y también de la degustación que os cuento) es el Oltrepò Pavese, zona vocada por excelencia para el cultivo de viñedos y donde se producen vinos tintos, blancos, rosados y Spumanti Metodo Classico. Así que comienzo con un Oltrepò Pavese Riesling 2010 de Calatroni, vino de bella acidez, afrutado y particularmente mineral. Para luego pasar a los dos Oltrepò Pavese Metodo Classico a base Pinot Nero de la bodega Manuelina. El Brut vinificado en blanco caracterizado por un bellísimo perlage y por evidentes notas de levadura y fruta madura; el Cruasé, de color piel de cebolla obtenido de una breve maceración de las uvas con los hollejos, con las inconfundibles notas de levadura y fregoline di bosco. Para terminar con el Pinot Nero Costarsa 2010 de Montelio, interesante versión tranquila de Pinot Nero que evoca un estilo borgoñón bien logrado.
Luego pasamos al San Colombano, territorio que se encuentra en la provincia de Milán, verdadero orgullo de la metrópoli lombarda pero contiguo a la vecina zona pavesa. Excelente el San Colombano Metodo Classico 2010 de Nettari dei Santi, con evidentes notas de levaduras, minerales y afrutadas. Luego he probado los dos vinos en degustación de Carlo Giovanni Pietrasanta, el jovial Ambroeus 2011 de uvas Bonarda y Croatina, ligeramente espumoso en el paladar pero sobre todo vivaz como filosofía gustoolfativa; y el más elaborado San Colombano Riserva 2007 (de uvas barbera, croatina y merlot), caracterizado por notas terciarias tostadas y de especias, vino que impresiona por una inesperada longitud.
De la zona de Mantua he degustado un Garda Chardonnay Meridiano 2011 de Ricchi, suave y afrutado y un Lambrusco Mantovano 80 vendemmie (el de la próxima se llamará 81 vendemmie ..) de la Cantina di Quistello, vivaz y juguetón como muchos lambrusco de la vecina Emilia.
Para luego cerrar la velada volviendo a la zona bresciana de la pequeñísima denominación Botticino (solo unas cuarenta las hectáreas de viñedo inscritas en el registro), con un Botticino rosso 2011 de las Cantine Scarpari (elaborado con uvas sangiovese, barbera, marzemino y merlot), vino correcto, de pronta bebida y para consumir a lo largo de toda la comida, que se caracteriza por las notas afrutadas de juventud pero al mismo tiempo equilibrado con un tanino sedoso y nunca invasivo. Y sobre todo con un extraordinario San Martino della Battaglia Brut 2005 de Cobue, un blanc de blanc de Chardonnay en pureza y degüellado en noviembre de 2010 tras haber pasado unos cincuenta meses sobre las levaduras. Un vino profundo, larguísimo, con una nariz compleja y articulada que presenta notas de levadura y fruta exótica madura, hierbas aromáticas y pedernal. Un grandísimo metodo classico digno de los más grandes Franciacorta.
Celebérrimo territorio lombardo lamentablemente ausente en la degustación.





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