IL SAGRANTINO DI ROMANELLI
Ha llegado otra ocasión para hacer una pequeña escapada de la monotonía diaria y aprovechar los días libres del trabajo para hacer un week end fuera de la región. Desde la Toscana decido ir a Umbría, dirección: Città di Castello en la provincia de Perugia, una ciudad verdaderamente rica en historia, arte y tradiciones, y también uno de los centros de producción de tabaco más importantes de Italia. Además de esto, por supuesto, no faltan las delicias culinarias, los embutidos, los quesos, las trufas y el buen vino.
Paseando por las calles del centro encontré una enoteca con un nombre muy revelador: "Syrah", así que no me quedaba otra que entrar y degustar un buen vino acompañado de una buena selección de embutidos y quesos.
En la selección de vinos por copa noté el Sagrantino di Montefalco 2009 de la azienda agricola Romanelli, fundada en 1978 en San Clemente di Montefalco y liderada por Amedeo y Costantino Romanelli (padre e hijo). Decido así probarlo y quedo muy impresionado por la austeridad y nobleza de este vino, del que había oído hablar y tenía muchas ganas de degustar.
Levanto la copa hacia la luz y de inmediato a la vista se presenta de un rojo granate casi impenetrable pero aun así límpido. Girando el líquido en la copa se asiste a una danza elegante donde la consistencia y el grado alcohólico hacen correr lentamente el vino hasta formar arcos densos y regulares, con un lento lagrimeo; enseguida comprendo que tengo ante mí un producto de peso.
Tras la primera evaluación visual, llevo la copa a la nariz y de inmediato afloran notas de fruta madura y una madera bien dosada, pero girando la copa se liberan excelentes notas de mora de zarza, ciruela, frambuesa en confitura y especias dulces como la canela y el regaliz, además de un floral marchito.
Es el momento de degustar y el primer sorbo da la idea de un vino ágil, con un excelente impulso de frescura y un tanino bien integrado, respaldado por una discreta sapidez. Pruebo de nuevo y observo una justa correspondencia con los aromas encontrados en nariz y un excelente equilibrio gustativo entre durezas y suavidades. Un vino persistente, con cuerpo y de calidad fina. Combinándolo con quesos picantes y salsas sabrosas, este vino da lo mejor de sí. Un vino para degustar en copas amplias, para realzar sus características, a una temperatura entre 18° y 20°.
Una excelente degustación, por tanto, y mi más sincera enhorabuena a esta bodega que seguramente no faltará en mi cava. Buen vino a todos y hasta pronto.





¿Qué opinas?
Inicia sesion para dejar un comentario