Los fiocchetti son una pasta rellena de ricotta y espinacas. Los hemos cocinado y mezclado con una bechamel, maridando el plato con el Greco di Tufo 2013 de la emergente bodega Fonzone.
Ingredientes utilizados para 4 personas
> Medio kilo de fiocchetti de ricotta y espinacas;
> Leche, harina, mantequilla y una pizca de nuez moscada para la bechamel;
> Sal al gusto;
> Parmigiano a gusto.
La preparación
Hemos cocinado los fiocchetti en agua hirviendo con sal y los hemos escurrido tres minutos antes del tiempo indicado. Simultáneamente, con leche, harina, una nuez de mantequilla y una pizca de nuez moscada preparamos la bechamel. Una vez escurridos los fiocchetti, los hemos salteado durante un par de minutos con la bechamel en una sartén.
Luego hemos servido los fiocchetti en los platos y los hemos espolvoreado con parmigiano rallado.
Los fiocchetti ricotta e spinaci presentan las siguientes características gustativo-olfativas:
> pasta: tendencia dulce perceptible, sapidez bastante perceptible;
> relleno de ricotta y espinacas: sapidez perceptible, suculencia inducida bastante perceptible, así como estructura y aromaticidad;
> bechamel: tendencia dulce perceptible, especiado, sapidez, grasa y untuosidad bastante perceptibles.
La preparación se caracteriza principalmente por la tendencia dulce y la sapidez de la pasta y la bechamel, pero también por la aromaticidad y la suculencia inducida por la masticación del relleno de los fiocchetti. Hay que considerar también la notable persistencia gustativo-olfativa (PGO) de la preparación, así como el delicado especiado que aporta la nuez moscada.
El vino
El Greco di Tufo de la bodega Fonzone se elabora con uvas procedentes de un viñedo vocacional situado en el municipio de Santa Paolina en Irpinia. El vino afina en acero y luego en botella durante aproximadamente un año antes de salir al mercado.
De un precioso color amarillo oro cristalino con destellos verdes, al girar la copa reconocemos enseguida la bella estructura por las lágrimas espesas que forma. Nariz importante, con reconocimientos que van desde el níspero maduro hasta el pomelo, desde flores como acacia y jazmín hasta hierbas mediterráneas y miel. Intensas las notas de pedernal. En boca impresiona por el golpe fresco-salino que provoca una notable salivación, a pesar de que la suavidad y la alcoholicidad están bien presentes. El final es muy largo con retornos minerales y mentolados.
Un vino verdaderamente de gran clase. No en vano ha sido recientemente premiado por una conocida guía del sector.
El maridaje
Veamos cómo fue el maridaje. La tendencia dulce del plato se contrapone perfectamente a la acidez y a la sapidez del vino. La sapidez, aromaticidad y el especiado están bien equilibrados por la suavidad del vino, mientras que la alcoholicidad se combina bien con la suculencia inducida del plato. Absolutamente comparables tanto la estructura como la persistencia tanto del alimento como del vino.
El maridaje ha resultado perfectamente logrado, dejándonos tras cada bocado acompañado del vino una gran sensación de armonía. El Greco pide los fiocchetti, que a su vez reclaman un sorbo de Greco: de este modo realzamos tanto el vino como la preparación.





¿Qué opinas?
Inicia sesion para dejar un comentario