Si la Langa es la indiscutida patria donde el nebbiolo reina en largo y ancho, no menos importantes son las otras zonas donde cultivadores tenaces y escrupulosos han sabido valorizar y domesticar este vitigno.
AL DI LA' DEL FIUME TANARO . . . IL ROERO
Cruzando el natural confine de las Langhe representado por el fiume Tanaro encontramos una serie de colinas que dan origen a otro importante vino que toma el nombre de su propia zona de producción, el Roero DOCG.
Vino menos conocido si se compara con sus dos primos langaroli, pero no por ello inferior en suntuosidad y agradabilidad. Aquí el nebbiolo crece en suelos a menudo arenosos y ricos en minerales que confieren al vino una extraordinaria estructura acompañada de un buen equilibrio. El disciplinare en este caso permite al nebbiolo dejar un pequeño espacio a otras uvas (máx. 5% de vitigni a bacca rossa no aromáticos).
La crianza mínima requerida es de solo un año, lo que permite que el Roero pueda apreciarse en toda su vivaz juventud, con sus aromas predominantemente frutales y florales.
PASSAGGIO A NORD EST , CAREMA GATTINARA GHEMME
Dejando el cuneese llegamos a la provincia de Torino hasta el confine con la Valle d'Aosta donde encontramos una zona con vocación vinícola tanto para los vini a bacca bianca como rossi, el canavese. Aquí encontramos el Carema DOC elaborado con nebbiolo (al menos 85% del total) que se cultiva habitualmente en características vigne a pergola dispuestas en terrazas de muros en seco y columnas de piedra. La simbiosis entre vitigno y terroir da como resultado un vino de rara fineza y marcada longevidad, con una graduación alcohólica siempre moderada y aromas característicos que evocan la rosa macerada.
Nuestro itinerario continúa ahora hacia el este hasta encontrar las zonas de producción del Gattinara (VERCELLI) y del Ghemme (NOVARA), dos localidades muy cercanas que sin embargo dan origen a dos vinos (el Ghemme DOCG y el Gattinara DOCG precisamente) tan diferentes. Esto se explica en la composición del suelo mismo. El primero de origen volcánico imprime una marcada mineralidad al vino, mientras que el segundo lo hace similar a los vini di Bourgogne.
VARCHIAMO I CONFINI PIEMONTESI, SFORZATO DI VALTELLINA
Abandonamos ahora el Piemonte para terminar nuestro viaje sentados a la mesa de una típica locanda della Valtellina, donde podremos saborear un buen plato de pizzoccheri y maridarlo con el vino más importante de la zona: el Sfursat o Sforzato di Valtellina DOCG. Si se habla de Valtellina se habla de Sassella, Grumello Inferno, Valgella e Maroggia, estas son las "subzonas" de esta importante y característica DOCG italiana, y es precisamente de los viñedos de estas zonas de donde se obtiene un vino decididamente atípico respecto a los encontrados hasta ahora. Su tipicidad viene dada por el territorio montañoso en el que se produce y por el método de producción que prevé algunos meses de appassimento de las uvas en los graticci tras la vendemmia, y cuando las concentraciones hayan alcanzado el nivel adecuado se procederá a la vinificación. Todo esto imprime una huella decididamente compleja al vino resultante, con una graduación alcohólica generalmente importante, y en copa quedaremos sorprendidos por los amplios aromas especiados y de confitura que en algunos casos llegan hasta la fruta en aguardiente.
El nebbiolo es sin duda el digno compañero de nuestra mesa en los momentos importantes.





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