Conocido y bebido ya en tiempos de los etruscos, el Giacchè ha sido hoy "redescubierto" y replantado en la zona de Cerveteri por una empresa muy ligada al territorio, que creyó en este vitigno y en su capacidad de envejecimiento, tanto como para producirlo en pureza tanto seco, con la primera añada en 2003, como en la versión passito.
Hoy ha sido incluido en la denominación IGP Lazio.
Giacchè era el nombre con el que el pueblo llamaba localmente a este vitigno, inspirándose en su marcado color oscuro, y al ser muy rico en antocianos se utilizaba para los "cortes" de otros vinos.
El Giacchè, que resultó ser un clon del Lambrusco Maestri, tenía un rendimiento muy bajo, lo que llevó a su arranque para dejar paso a una agricultura más rentable y más adecuada al mercado de la época.
Los aromas de este antiguo vitigno evocan la intensa nota salvaje del sotobosque y de frutas rojas, otorgando a este vino una identidad muy definida.
Se presenta con una hermosa estructura y graduación alcohólica bien respaldada por una acidez importante, que hacen de este vino el acompañamiento ideal de platos de caza y quesos.
El plato estrella de la cocina ceretana ha sido representado desde tiempos remotos por la caza.
Productos como el jabalí, la liebre y el faisán servidos tanto con pasta o polenta como de segundo plato, quizás a la brasa o alla cacciatora, realzan de la mejor manera las propiedades de este extraordinario vino.
Recomiendo servirlo en copas amplias a una temperatura de 18-20 °





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