El vino fuente de pasión y fascinación, atrae continuamente el interés de muchos aficionados que lo identifican como el elemento principal de la cultura enogastronómica italiana. Los colores, los aromas y los sabores que el viñedo italiano generosamente nos regala son múltiples. Numerosas también las tipologías entre las que elegir, pero cuando se quiere celebrar un evento importante o cuando simplemente se quiere hacer "buena impresión", los vinos tintos de prestigio son los que mandan. La estructura y el cuerpo constituyen el eje del vino pero es en el envejecimiento donde se encierra la poesía. La capacidad de evolucionar de estos grandes vinos gracias también a una buena acidez es sorprendente, y beberlos lo es aún más. La crianza permite a todos los componentes del vino colaborar juntos para alcanzar un armónico equilibrio. No olvidemos que fueron precisamente los grandes vinos tintos los que abrieron el camino a la fama mundial del vino italiano.
En materia de grandes vinos tintos la región de Campania sabe mucho, y fue sin duda una de las regiones más importantes para el asentamiento y la difusión del vino ya en tiempos antiguos. Entre los más amados el Lacryma Christi, un vino envuelto en leyenda tanto por el paradisíaco lugar donde las vides se han adaptado admirablemente como por el fascinante néctar que sorbo tras sorbo impacta al degustador.
El mito que se desarrolla entre lo sagrado y lo profano está ligado al episodio en que Lucifer, en el momento de ser expulsado del paraíso, roba un rincón del mismo, el más bello, llevándoselo consigo a la Tierra. Así nace el Golfo de Nápoles y Jesucristo, entristecido por el robo sufrido, rompe a llorar desesperadamente bañando el área del Vesubio y dando origen a los viñedos autóctonos que contribuyen a la elaboración del vino. Una historia muy poderosa que justificaría las bellezas del lugar, pero que se combina también con otra creencia. Protagonista siempre Jesucristo, que sin revelar su identidad va a visitar a un ermitaño que le ofrece agua para aliviarle las fatigas del viaje. Para recompensar la generosidad del hombre, Jesucristo entonces transforma el agua disponible en precioso vino.
Numerosas son las leyendas que siempre se han atribuido al vino, que encierra en sí peculiaridades casi sobrenaturales. Leyendas y mitos aparte, lo que es cierto es la calidad que los terrenos pulverulentos ubicados en las laderas volcánicas confieren al vino. Fáciles de trabajar y ricos en minerales, Aglianico, Piedirosso y Sciascinoso hunden sus raíces en esta tierra sinónimo de vinos excepcionales. Primero entre todos el aglianico, la uva más importante de la vertiente meridional italiana, ya que al madurar tardíamente no podría crecer en el norte. Ya lo habían intuido los griegos, que lo plantaron llamándolo "helénico". Si se quieren obtener vinos tintos de gran personalidad no se puede dejar de tenerlo en consideración. Típicos de este vitigno los intensos aromas de confitura que con el envejecimiento viran hacia aromas especiados y hemáticos. El Piedirosso, nombre derivado de una particular coloración del raquis que recuerda la pata de la paloma, es el segundo vitigno más difundido de la región. Aporta al vino aromas florales marcados que con el envejecimiento viran hacia aromas animales y especiados. Buena la componente tánica. Último pero no menor en calidad, el sciascinoso, llamado también olivella, denominado así por la forma alargada del grano.
Monte Somma Vesuvio azienda vitivinicola que ya se ha distinguido por los sublimes blancos de uvas Catalanesca, continúa la producción con austeros y agradables vinos tintos. Asentada a los pies del Vulcano, la Monte Somma Vesuvio produce vinos únicos con el objetivo de hacer apreciar los autóctonos siguiendo el terroir.
Trocla lacryma Christi DOC del Vesuvio 2012
Piedirosso 80% aglianico 10% sciascinoso 10%
Tres meses en acero y crianza de dos meses en botella.
Examen visual: color rubí
Examen olfativo: La nariz se pierde entre aromas fragantes de frutos del bosque y frutos rojos que enmarcan ese timbre mineral típico de los vinos del Vesuvio.
Examen gustativo: En boca los componentes blandos y duros resultan equilibrados; el tanino bien integrado abre el camino a una larga persistencia.
Con el envejecimiento este vino mejorará aún más.
Trocla lacryma Christi DOC del Vesuvio 2012 Linea Silver
Piedirosso 80% aglianico 10% sciascinoso 10%
Reposa doce meses en barrique y afina dos meses en botella.
Examen visual: Color rubí
Examen olfativo: En nariz se perciben aromas tostados, complejos y etéreos como tabaco y cuero. No faltan matices especiados que recuerdan el palo de regaliz.
Examen gustativo: la boca queda envuelta por el tanino y las sensaciones olfativas que retornan también en la persistencia.
Para un correcto maridaje el cuerpo del vino no debe superar la estructura del plato. Además de los clásicos tableros de embutidos y quesos curados, los primeros platos bien condimentados y sabrosos representan un gustoso acompañamiento para el Trocla. Carnes rojas y asados para el barricado. Ambos se casan absolutamente con los platos de la tradición campana.
Cuando se aprecian estos dos vinos, se aprecian dos agradables e interesantes tintos de carácter volcánico que emiten sensaciones diferentes cada vez que se vuelve con la nariz al vaso. Una verdadera inmersión de perfumes y sabores que se mezclan entre sí dando origen a una persistencia que arrulla agradablemente el paladar. Difícil para el degustador no quedar hechizado.





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