Me había olvidado por completo de esta noticia, del Cannonau, de la vid más antigua del Mediterráneo. Todo ocurre hace unos días, mientras leo una revista que habla de vino. Son esas noticias que te reabren la memoria de tus estudios pasados, como cuando se dialoga de vino con un experto o se abre un libro o se leen noticias de los distintos sitios de internet que tratan el tema del Wine Business. A partir de excavaciones realizadas hace mucho tiempo, comenzadas en 2002 para ser precisos, como por ejemplo en Borore en el sitio nurágico 'Duos Nuraghes', se han encontrado semillas de vid que datan desde el 1300 antes de Cristo hasta el 300 después de Cristo, ¡es decir, hace más de 3000 años!
Las semillas estaban carbonizadas y fosilizadas, pero en buen estado de conservación. Fueron analizadas por laboratorios enológicos y el resultado fue sorprendente: la pepita pertenecía a una uva que era a todos los efectos el Cannonau, que data de MUCHO antes de que los españoles, hacia 1500, llegaran a la isla importando (como muchos aún creen) la primera uva para cultivar, que como todos saben fue la Garnacha.
En aquel período los antiguos habitantes de la isla, que navegaban por todo el Mediterráneo, habrían contribuido a difundir el Cannonau en España, en particular en Sevilla donde se llama Canonazo y en Aragón donde recibe el nombre de Garnacha, y finalmente en Francia donde es conocido como Grenache. Cabe recordar que en el gran complejo del Nuraghe Arrubiu de Orroli se recuperó también una cierta cantidad de pepitas fosilizadas, que resultaron pertenecer a un vitigno aún cultivado en la isla, denominado según las diferentes localidades «Bovale sardo» o «Muristellu».
Reestudiar cierta información es siempre un placer, "una ducha caliente" para la memoria. Pero describamos un poco el Cannonau.
Desde el punto de vista ampelográfico, el Cannonau tiene una hoja glabra de un color verde bastante vivo y con una forma irregular dentada. El racimo tiene una forma cónica y de dimensiones medias, los granos son de tamaño medio-pequeño, de color violáceo y con un zumo que tira a rosado intenso. La vendimia se realiza generalmente a finales de septiembre. Hablando en cambio de capacidad productiva, el Cannonau es un vitigno bastante vigoroso y logra adaptarse muy bien a las condiciones climáticas y geológicas, lo que justifica su difusión en áreas muy diversas entre sí. Sin embargo, en terrenos excesivamente calcáreos o con alta pendiente, los derivados de aluviones recientes y los suelos hidromorfos de las zonas costeras si se ven afectados por fenómenos de alcalinización y salinización no son adecuados para su cultivo.
El reglamento establece que el vino Cannonau debe producirse en pureza o con un máximo del 10% de uvas añadidas permitidas por el propio reglamento. El Cannonau puede producirse tanto de mesa, como licoroso o de postre. Su color es un rojo rubí más o menos intenso, que tiende al anaranjado granate con el envejecimiento. En nariz fruta roja (frutos del bosque, grosella, fresa, cereza) y regaliz, mientras que en boca es seco, sabroso y característico.
Debe tener un grado alcohólico volumétrico total mínimo del 12,5%. El grado azucarado del mosto resulta bastante elevado, mientras que la acidez fija es modesta. Su aroma resulta particularmente acentuado en los terrenos pesados de llanura y en los arenosos de las zonas costeras, mientras que es más tenue y fino en los terrenos graníticos, así como cuando la uva se vendimia precozmente respecto al estándar de toda la Sardegna.
Disciplinare: Superiore Naturalmente Secco - 2 años de envejecimiento, grado azucarado máximo de 10 gr/l y una graduación alcohólica natural de no más del 15%. Superiore naturalmente amabile - Grado azucarado comprendido entre 10 y 25 gr/l y grado alcohólico mínimo del 14%. Superiore naturalmente dolce - Grado azucarado mínimo de 40 gr/l y grado alcohólico mínimo del 13%. Riserva - Envejecimiento mínimo de 3 años. El maridaje del Cannonau se combina sobre todo con los platos típicos de la zona, a base de carne muy bien estructurados (caza o estofados o con el típico Chinghiale al Cannonau). También con los quesos, especialmente los curados, resulta ser muy apreciado.
Ahora que me han entrado ganas de probar un buen Cannonau di Sardegna, casi casi me doy una vuelta por la tienda de vinos y licores de la calle 23, aquí en Nueva York, y me "hago" con una buena botella. ¿Algún consejo?





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