La Sicilia es la región vitícola más extensa de Italia. El Nero d'Avola es la variedad autóctona más difundida.
En el Etna, las altitudes de hasta 1.000 metros y los suelos volcánicos crean terroirs únicos: Nerello Mascalese y Nerello Cappuccio.
Pantelleria con su Passito, Salina con la Malvasia delle Lipari ofrecen producciones heroicas.