El sol ya ha calentado el aire de esta mañana invernal cuando partimos hacia nuestra excursión en Langa, la compañía es la ideal: cuatro amigos unidos por la pasión por el buen vino.
Esperándonos en la bodega está Maura, responsable de la cantina, que con su sonrisa nos da la bienvenida; nos encontramos en CASCINA SARIA en la localidad de Riofreddo, justo a las afueras del borgo medieval de Neive (CN).
Comenzamos la visita a la zona de producción y mientras caminamos entre las tinas usadas para la fermentación y la crianza de los vinos, Maura nos cuenta cómo en 1970 nació, y posteriormente se desarrolló, esta bodega; nos habla del esfuerzo y los cuidados que cada año se necesitan para producir siempre vinos de alta calidad, prestando atención a las demandas del mercado pero sin desnaturalizar jamás su producto.
Nos trasladamos luego a la cantina de crianza, la histórica de la cascina, aún intacta en su estructura y funcionalidad. Justo fuera de la barricaia damos un paseo por los viñedos de los que proceden sus vinos. Las hectáreas cultivadas con vid son aproximadamente 25, de las que se obtienen unas 45.000 botellas. Las características de estos viñedos son las típicas de las bodegas que aspiran a vinos de alto nivel cualitativo: viñas de entre 10 y 40 años de edad, conducción en guyot con marco de plantación de unos 4.500 cepas por hectárea, bajos rendimientos con aclareos selectivos y, aprovechando la sinergia entre el clima y el territorio, tratamientos reducidos al mínimo indispensable.
Al entrar en la sala de degustación, la vista que se puede admirar desde los amplios ventanales panorámicos que se asoman a las colinas cubiertas de viñedos deja sin palabras, y nos permite contemplar un arco alpino espléndidamente nevado.
En el centro de la sala ya está todo preparado. La selección de botellas ha sido realizada por la propia Maura, quien desea hacernos probar las distintas tipologías de vino producidas en la bodega, porque cada una de ellas merece llenar una copa.
Nuestra degustación comienza con el único "extranjero" del grupo, un vino proveniente de un viñedo propiedad de la bodega situado en el Monferrato astigiano: la BARBERA D'ASTI "CONVENTO" cosecha 2011, y es sin duda un buen comienzo, con su color rubí intenso, los aromas afrutados y la característica acidez típica del vitigno, bien presente en el paladar pero nunca invasiva; continuamos con el dolcetto 2012, que hace de su bebibilidad su punto fuerte: a la vista se presenta con un bonito color rubí, límpido y suave en boca. Acompañamos nuestras catas con un buen tagliere di salumi e formaggi locali que maridan muy bien con estos vinos.
A continuación pasamos a dos vinos cuyo protagonista es el verdadero príncipe de estas colinas, el nebbiolo, vitigno difícil y exigente pero que, si se sabe "domar", da grandes resultados.
Lo degustamos primero en su versión más clásica, un LANGHE NEBBIOLO cosecha 2010 y luego, para cerrar la ronda de catas, el producto más prestigioso de la bodega: el BARBARESCO "COLLE GELSO" cosecha 2008. Un vino exportado y apreciado en gran parte del mundo.
No podemos abandonar esta cantina sin llevarnos algún buen "recuerdo" para descorchar y hacer probar a nuestros amigos.
Despidiéndonos de estas colinas, todos tenemos la sensación de haber vivido una hermosa experiencia en compañía de personas que hacen de su trabajo una verdadera pasión.





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