En Estados Unidos, ya se sabe, la tecnología siempre está en el centro de todo, incluso en el mundo del vino.
La Palmaz Vineyard, cantina de vanguardia en Mount George, ha decidido utilizar la tecnología de los submarinos nucleares para controlar la fermentación de sus vinos.
La tecnología, más conocida en el mundo de las profundidades con el nombre de "sono-densitometría", se llama "Fermentation Intelligence Logic Control System" y analiza la fermentación a nivel molecular, proporcionando una serie de información importante con extrema precisión gracias a la inserción de una sonda en los depósitos de acero que mide las vibraciones diez veces por segundo mediante un sistema que permite analizar la densidad del vino manteniendo monitoreado el avance de la fermentación; un software luego analiza los datos y, como si estuviéramos en el Enterprise, los proyecta en algunas pantallas gigantes, ¡momento en el que interviene Spok!





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